Que conste que esta es una entrada sobre libros veraniegos tan subjetiva que no puedo dejar de avisarlo desde ya.
Sé que hay gente que busca cosas muy distintas para leer durante las vacaciones. Puede que para otras personas sea el momento de cambiar de género porque están más relajadas, los días son más largos y gustan de sumergirse en una novela extensa y compleja, de las que no leerían durante el resto del año porque ya de por sí tienen demasiado ruido en la cabeza con su día a día.
Pero yo busco exactamente lo contrario. Igual que al inicio del verano hago el cambio de armario y altero mi alimentación habitual con platos más frescos, también modifico mis hábitos lectores y busco novelas más ligeritas, como en el resto de los aspectos de mi vida.
Pero ¿me sirve cualquier cosa? No, querida. La que es exigente, lo es todo el año, haga calor o el termómetro marque menos varios grados.
Así que déjame que te diga qué busco en los libros que leo en verano.
Características de un buen libro veraniego
¿Qué busco en una novela para leer durante el verano o mi época vacacional?
Algo fresco. ¿Y cómo sé que algo es fresco antes de leerlo? Probablemente porque me decanto por releer.
No es que no lea cosas nuevas en verano, porque si veo alguna recomendación literaria que me cuadra y me apetece, me tiro de cabeza a esa piscina a ver si hay agua. Pero por lo general me gusta volver a libros que me han encantado, y suele coincidir que son historias que suceden en esa época o en lugares vacacionales.
Abrir un libro que ya leí y que me encantó es para mí como volver a un lugar en el que viví mi mejor verano: gratificante e incluso necesario. Por eso te dejo aquí las novelas que volvería a releer este verano, porque son maravillosas y totalmente indicadas para la fecha.
Nuestro último verano en la isla, de Abril Camino
Esta novela de Abril Camino ha causado sensación en La Tribu. Las cuatro (Ana, las Beas y yo) la hemos leído y coincidimos en que es uno de los mejores trabajos de la autora.
El verano es un personaje más de la novela, estación que propicia los amores entre varias generaciones de las mismas familias. Reencuentros, segundas oportunidades y un repaso por la historia de la España de la posguerra que resulta muy interesante, sobre todo aquellas épocas que vivimos las de mi quinta con intensidad. Abril ha sabido entretejer la historia de muchos personajes sin que te pierdas y el libro es redondo.

Si empezara de nuevo, de Bea Peidró
A ver, no es que quiera barrer para casa, es que creo que esta novela es la mejor de las tres que ha publicado la autora.
Dos mejores amigos que se alejaron tras terminar la carrera universitaria se vuelven a ver en una cena de reencuentro con los ex compañeros de instituto. Él parece que quiere recuperar la amistad perdida y ella parece que no ha podido olvidar lo enamorada que estuvo de él.
Todo sucede en un pueblo costero de Cataluña durante el mes de agosto. Más vacacional no puede ser. Playa, sol, buceo… Todo lo que una novela veraniega debe respirar.

El faro de los amores dormidos, de Andrea Longarela
Es una novela muy bien armada con dos historias de amor principales, una ubicada en el presente y otra en el pasado. Lo que tienen en común es que esas relaciones suceden entre miembros de dos familias que parecen enamorarse entre ellos generación tras generación.
En este libro volvemos a viajar a un pueblo costero donde cada verano se reencuentran esos amores, algunos de ellos prohibidos. Y debo confesarte que es mi novela favorita de la autora por esa magia melancólica que crea entre los personajes, tan maravillosos y humanos.
Gente que conoces en vacaciones, de Emily Henry
Esta es la historia de Poppy y Alex, dos mejores amigos que cada verano, desde hace ya una década, se toman una semana de vacaciones juntos. Hasta hace dos años, cuando todo cambió. Ahora Poppy quiere retomar esa tradición, pero puede que Alex no esté muy abierto a irse de vacaciones con su ex amiga. O sí.
Es divertida y la autora tiene un punto fuerte brutal en la creación de diálogos. Me parece que, aunque no es su mejor historia, sigue siendo una buena novela para leer durante el verano (y si quieres leer la que me requetechifló, te dejo la reseña en esta entrada de blog).
El lugar donde ser nosotros, de Helen Rytkönen
Si alguna de estas cuatro historias románticas que te he mencionado más arriba te llaman la atención, no dudes de que El lugar donde ser nosotros te va a encantar.
Marcos y Amaia viven su historia de amor en una playa de Lanzarote durante el verano. Un romance que les obligará a enfrentarse a sus peores temores, pero del que no van a poder escapar. Surf, noches a la luz de las estrellas y mucho tiempo de relax, un libro más ideal para las vacaciones que el propio mes de agosto.

Hasta aquí los libros veraniegos…
…recomendados por Helen Rytkönen. No son muchos, pero son muy buenos, y si no, me lo dices cuando los leas.
Lo que me encantaría es que tú también me sugierieras lecturas veraniegas, para poder cotillear sobre nuestras recomendaciones a la vuelta del verano, como buenas lectoras de romántica.
Dime, ¿qué libros crees que son ideales para leer durante esta época del año?


